Retalls de Premsa: Heraldo de Castellón, 18-07-2004. |
| ONDA Cien vecinos participan en el "Sopar de les Estrelles" de Onda El Grupo Meridià Zero instaló una docena de telescopios en el paraje de El Salvador para que los aficionados a la astronomía contemplaran el firmamento
Víctor Alós. Onda
| Desde
hace seis años, el Ayuntamiento propone a los ondenses una velada
de verano diferente. El paraje de El Salvador, en mitad de la naturaleza,
se convierte durante una noche en un improvisado observatorio natural, preparado
para que se puedan observar los astros que iluminan julio. Durante la noche del sábado, la Asociación de Ciències Meridià Zero preparó doce telescopios, tanto reflectantes como reflectores, para poder efectuar las observaciones que atraen a los aficionados a la astronomía. La noche comenzó a las nueve y media, cuando los ondenses que asistieron al Pinar disfrutaron de la cena "a la fresca", y de las bebidas y el café con que la organización les obsequió. No hubo que esperar mucho rato ya que tras la comida comenzó la proyección de la presentación del Grup Meridià Zero. En unos veinte minutos, Jordi González, el portavoz este grupo recién creado, ofreció una breve descripción de los cuerpos celestes que se verían esa noche. González comentó al principio lo que no se podría visualizar para aclarar dudas: la luna y los planetas de alrededor. "Esto es una suerte", comentó un aficionado a la astronomía, "porque estos son cuerpos que se ven fácilmente. Así, podremos concentrarnos en otros, que son más complicados de contemplar". Varios cúmulos estelares, alguno de ellos sumamente curiosos como el que llaman "El donut", que presenta la forma del conocido bollo, estrellas dobles, que fueron las más buscadas por los aficionados a la astronomía, y otros objetos muy lejanos se pudieron ver de forma nítida a través de las ópticas instaladas en el pinar de El Salvador. . Planetario hinchable. La noche detrás del telescopio tuvo otros alicientes. En un descampado del paraje, se instaló un singular planetario, formado por una cúpula hinchable, en cuyo interior se explicaban diversos fenómenos astronómicos. Una iniciativa de carácter educativo en la que apenas se invertía 25 minutos pero que dejó una grata sensación a todos los que se interesaron por ella. El "Sopar de les Estrelles" se ha convertido en una cita esperada para los aficionados al mundo de la astronomía en el municipio. Los dos primeros años se celebró en el Castillo de Onda, frente al edificio que alberga el Museo de la fortaleza, pero la dificultad para habilitar un espacio destinado a que los asistentes cenaran así como las complicaciones para transportar los aparatos hasta allí, motivó la actual ubicación en el ermitorio de El Salvador. Un cambio que ha resultado positivo. "La escasa contaminación lumínica del paraje es mucho más adecuada para la observación", concluye González. |